El 21 de diciembre se publicó el auto definitivo, una vez repetido el proceso que inicialmente fue anulado por no haberse personado las partes afectadas, es decir, las tres universidades afectadas, el Ministerio de Educación mediante la abogacía del estado y el Consejo General de Arquitectura Técnica de España, además de la universidad Politécnica de Madrid, que esta tomando parte activa de la defensa del título.
El auto se apoya en dos pronunciamientos anteriores del propio Tribunal Supremo, el de febrero de 2010, que afectaba al Acuerdo del Consejo de Ministros al entender que la denominación de Ingeniería de Edificación induce a confusión e incomprensiblemente en la sentencia de la Universidad Antonio de Nebrija que de momento está anulada con fecha de 9 de mayo de 2011, por el propio Tribunal.
Además el alto tribunal argumenta la negativa de amparo del Tribunal Constitucional solicitado por el Consejo General de la Arquitectura Técnica, olvidándose de que la sentencia no apoya los argumentos de los Colegios Profesionales de Ingenieros Industriales, sino que solamente indica que los colegios profesionales no pueden solicitar la defensa de la Autonomía Universitaria pero en esta sentencia se desprende, que sí se debería tratar la posible vulneración del artículo 27.10 de la Constitución Española, pero bajo petición de las Universidades, reclamando el que es su derecho.
La suspensión cautelar desestima, por tanto, los argumentos aportados por las partes afectadas, pasando por alto el grave perjuicio que este cambio causaría a los miles de estudiantes que no podrán obtener sus títulos hasta la aprobación de una nueva denominación, además de no ser este acorde al cual se habían matriculado.
Queda, por tanto, en manos de los rectores, la defensa de la autonomía universitaria
A pesar de que tras la resolución las universidades deberían de cambiar el nombre al grado en Ingeniería de Edificación, estas disponen aún de procedimientos judiciales con los que hacer frente a la suspensión cautelar. Queda, por tanto, en manos de los rectores, la defensa de la autonomía universitaria y por ende, el Grado en Ingeniería de Edificación.Tecnologías de Edificación
Por su parte, el Consejo de Gobierno de la Universidad de Burgos, buscó un nombre alternativo para el Grado en Ingeniería de Edificación por si fuera necesario un cambio de denominación temporal, aprobando por asentimiento “Grado en Tecnologías de Edificación”. Este acuerdo del Consejo de Gobierno de la UBU, desoye la resolución de la Conferencia de Directores de no buscar un nombre alternativo, que fue adoptado el pasado 5 de julio de 2011.
